Los básicos son básicos porque funcionan siempre. Pero un básico mal elegido no salva ninguna tenida.
La camisa blanca
Fíjate en la tela: el algodón grueso cae mejor y transparenta menos. Los hombros deben terminar donde termina tu hombro, ni antes ni después. Es el detalle que separa una camisa que se ve bien de una que no.
El jean
Más importante que la talla es el tiro y el largo. Un jean con algo de elastano se acomoda mejor, pero por sobre el 3% pierde forma rápido. Pruébatelo sentada: ahí se nota si de verdad sirve.
El blazer
Sube el nivel de cualquier cosa, incluso de una polera. Al probarlo, mueve los brazos hacia adelante: si tira en la espalda, te queda chico aunque abroche.
La polera lisa
Parece que da lo mismo, y no. Busca algodón de gramaje medio, costura lateral (las sin costura se tuercen al lavar) y un cuello que recupere su forma.
Los zapatos neutros
- En un color que combine con tu paleta base.
- Cómodos de verdad, no «se van a amoldar».
- De un material que se pueda limpiar y mantener.
Cinco prendas bien elegidas rinden más que veinte compradas al apuro.